Pese a que no ha sido catalogado como vehÃculo por la DGT, por lo que sólo puede desplazarse por calles, zonas peatonales y carril bici, podrÃa convertirse en vehÃculo de uso común si llegara a aprobarse la nueva normativa sin restricciones a finales de este año, como apuntan algunas voces.
Vamos, todo un descubrimiento por el módico precio de 6.000 euros que, si bien ya se puede ver ocasionalmente, podrÃa convertirse en parte habitual del paisaje urbano.