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Caffarel y su equipo no logran dar con la fórmula   
Falta de previsión y de capacidad financiera en la nueva RTVE
redacción prnoticias 11/03/05 17:49
Uno de los pilares del PSOE como aval del cambio ante el PP es la reforma de la televisión pública. El problema de RTVE lleva mucho tiempo arrastrando polémica, principalmente por la gran deuda que genera y acumula cada año, pero eso no es lo único: también se criticaba que la competencia con las privadas ahogue su función pública, así como la manipulación de sus informativos en función del Gobierno. El PSOE prometió que iba a cambiar eso, ¿Lo ha cumplido?

Uno de los pilares del PSOE como aval del cambio ante el PP es la reforma de la televisión pública. El problema de RTVE lleva mucho tiempo arrastrando polémica, principalmente por la gran deuda que genera y acumula cada año, pero eso no es lo único: también se criticaba que la competencia con las privadas ahogue su función pública, así como la manipulación de sus informativos en función del Gobierno. El PSOE prometió que iba a cambiar eso, ¿Lo ha cumplido?

 

Recientemente ha sido presentado el Informe del “comité de sabios”, con diversas propuestas de las que ahora cabe esperar la reacción del Gobierno. En general, éste ha mostrado su beneplácito –hace pocos días premiaba a los integrantes del comité por su labor- si bien ya se anuncia que rechazará una de las medidas: la elección del Director General por concurso público. Parece ser que el propio programa electoral del partido establecía que la elección del director general se haría en el Parlamento, por una mayoría de 2/3 partes. Queda esperar lo que hará con la solución de la deuda y con el sistema de financiación.

 

Sí que se ha llevado a cabo la reforma de dos de los aspectos más criticados durante la legislatura anterior: la programación (calificada por los críticos como rancia y castiza durante el Gobierno del PP) y la orientación ideológica de los informativos.

 

En lo que respecta a la programación, han cesado algunas emisiones y, sobre todo, se han establecido nuevas propuestas. De entrada, se ha dado fin a programas como Noche de fiesta, dirigido por José Luis Moreno para la noche de los sábados, en la primera cadena, o Negro sobre blanco, de Sánchez Dragó (conocido por su afinidad al PP). Entre las nuevas propuestas se encuentra un programa de información sexual presentado por Lorena Berdún (Dos rombos), uno de debates (59 segundos), de cine independiente (Off cinema), un magacín vespertino (Esto es vida) de Juan Ramón Lucas, y dos apuestas fuertes, Las cerezas, conducido por Julia Otero, y La azotea de Wyoming.

 

Los informativos de la primera cadena, se ha sustituido al controvertido director anterior, Urdaci, por Fran LLorente, que ha aportado un estilo más informal.

 

Sobre los nuevos programas, muchos críticos hacen un balance positivo. Hay una oferta de más calidad y que, en principio, ofrece voz a los representantes de todos los partidos políticos. Sin embargo, hay ciertas circunstancias que ponen en duda la estabilidad de esta nueva parrilla de programación: en primer lugar, que la primera cadena esta obteniendo índices de audiencia cada vez más bajos, por lo que el gasto llevado a cabo para la reforma no se está viendo amortizado, así como las pérdidas corregidas, y en segundo lugar, que tres de las propuestas estrella, Las cerezas, La azotea de Wyoming y Esto es vida, sobre todo en los dos últimos casos, no han encontrado el eco deseado.

 

La azotea de Wyoming fue inicialmente programada para la noche del miércoles, después de dos capítulos de la serie Urgencias, en competencia con Crónicas Marcianas y Buenafuente. Dados los bajos índices de audiencia, se decidió emitir un solo capítulo de la serie y emitir el programa más temprano, sin resultados positivos. Finalmente, alcanzó su peor dato el miércoles 23 de febrero, a pesar de emitirse a continuación del partido Barsa - Chelsea de la Liga de Campeones. Por último, desde el 13 de marzo queda relegado a los domingos, a partir de las 00:30.

 

Por su parte, ya se ha anunciado el cese de emisión de Esto es vida, programa conducido por Juan Ramón Lucas. Este caso es un poco más complicado, ya que es la productora del mismo la que ha solicitado su fin, y no está claro si lo que ha llevado al cierre es una mala política televisiva, con la sustitución de la telenovela que lo antecedía por una serie juvenil y el aumento de la publicidad durante su emisión.

 

Las cerezas se encuentran en una situación más favorable, si bien no es suficiente para justificar el gasto y remontar la situación de la cadena.

 

Estos bajos resultados de audiencia, además, parecen haber cogido desprevenida a Carmen Caffarel y sus allegados profesionalmente, que han elaborado un plan solo a corto plazo. Se han conformado con suprimir algunos programas y producir y emitir otros, pero no contaban con un plan global y definido de actuación, con previsión de futuro, ni con una gestión equilibrada y adecuada a los resultados.

 

Da la sensación de que han actuado sin atender a todos los aspectos que exige la Dirección del Ente Público, y se han contentado con la estructuración de nuevos contenidos, que es lo que la audiencia recibe. Esto se demuestra con la repetición un vez más de la serie Cuéntame, en sustitución del programa de Juan Ramón Lucas. ¿Ocurrirá lo mismo con otros programas que se vean obligados a retirar por falta de audiencia o resultados distintos de los esperados? Un nuevo programa de concursos, destinado a ocupar parte de la franja horaria de Esto es vida, ha sufrido un retraso por problemas de producción. Debería haberse estrenado a principios de este mes, y no será emitido como mínimo antes del día 21. Se titula El enemigo en casa, y estará presentado por Daniel Domenjó.

 

De este modo, el problema de fondo persiste, pues sin un soporte económico firme la nueva programación se verá abocada al fracaso y los esfuerzos posteriores por recuperar una televisión rentable pueden generar un panorama todavía más negativo de telebasura. La solución no pasa siquiera por elaborar una parrilla televisiva más comercial, sino por ajustar gastos y resultados, por elaborar un plan más completo y global, que funcione a largo plazo.

 

Habrá que esperar para eso que el Gobierno presente sus cartas ahora que el Informe del “comité de sabios” ya ha sido presentado. La reforma de RTVE debe ser global, no solo de contenidos.